El conjuro del miedo

Se me encoge todo de horror y tristeza, igual que cada vez que oigo estos argumentos: “¿Como es que Europa deja entrar a todos esos árabes, que son un peligro para la seguridad, que llevan ya generaciones sin querer integrarse…”? Esta vez no oigo esta frase en Europa sino al otro lado del Atlántico. La frase que juzga sobre un gigantesco grupo humano sin flaquear, que cree que lo sabe todo sobre “ellos” sin dudarlo, o sea: que no sabe que no sabe. Esta vez no se me salta el temperamento, no es el momento además, sino que intento suavizar y razonar: No es que no hayan querido integrarse, solo se puede integrar el que se puede sentir ‘parte de’ y no tiene que estar dudando de su identidad permanentemente- quería hablar de mi propia experiencia pero la conversación se interrumpió. 1

Poco antes habíamos estado hablando de Colombia, y me topé de frente con la idea de que este país, ahora en manos de firmes y rancios neoliberales (igual que en los últimos 20 a 30 años) va para una dictadura ‘a la Venezuela’; y de una vez se echó a Ecuador en el mismo saco. Que ya el presidente está alejándose peligrosamente de instituciones democráticas.  Reconozco el conjuro de miedo fabricado meticulosamente durante décadas por el conocido ex-presidente y hacendado paisa que inventó formulas geniales como el aquí aludido peligro del “castrochavismo”. Sigo sin poder entender, siempre sorprendida, que personas educadas puedan creerse la patraña y de verdad situar al presidente Santos al lado izquierdo del espectro político. Genial: en Colombia para muchos sectores se hizo creíble que el ex-presidente de derechas es ‘la oposición’ al presidente, en realidad de derechas.  El paramilitarismo en estos momentos mata, uno tras otro, a líderes sociales. Esto no es tema de conversación en los círculos del miedo conjurado por Uribe. Era uno de los principales problemas para que la ‘paz de Santos’ fuera una verdadera paz, pero la supuesta oposición desvió la atención al ‘peligro del castrochavismo’. Y así estamos. Pero ese es otro tema.

ideolofgia genero5388143614462610258_n

Me vi ayer la película sobre el papa Bergoglio. Trata el horror de la dictadura argentina: la tortura, los muertos, la impotencia. ¿Como es posible que seres humanos hagan esto, planeen el horror, que torturen y maten como parte de su trabajo? El cómo entender esa sociedad que lo acepta es tal vez más fácil: la ignorancia, y sobretodo, el miedo. En esa época el comunismo (bueno, en Colombia todavía) era el gran peligro y se combatía matando a los portadores de la peligrosa ideología. Ese miedo es capaz de hacer aceptable lo más aborrecible, de aceptar que las personas más siniestras tomen las riendas.

En la película argentina se ve esta actitud: hay que mantener la seguridad ante todo. Igual que hoy.  Se imagina que hay grupos informes de personas ‘malas’, como los más cándidos ‘a la Trump’ lo expresarían de manera infantil pero muy al grano. El miedo pone a ese grupo desconocido y peligroso al otro lado de un ‘nosotros’. Pueden ser “los árabes”, “los judíos”, “los comunistas”, “el castrochavismo”, etc. Al ponerlos al otro lado pierden su humanidad y ya se pueden torturar y matar. Lo importante es no tener mucho contacto con el grupo para poder aplicarle todos los prejuicios que vengan al caso, y alejarlos lo más posible del ‘nosotros’. La fantasía del peligro, la amenaza y la maldad del otro se puede volver un fantasma gigantesco, y politizar al más ignorante e indiferente. Ese miedo, siempre a un desconocido, puede triunfar. Y muchos alrededor del globo han aprendido como conjurarlo a las mil maravillas.

Ya en otra parte he mencionado el caso de un alcalde austríaco del pueblo de Traiskirchen que se encarga de mantener los miedos al mínimo… poniendo a los potenciales portadores de miedo en contacto con ese “Otro” para que se conozcan y puedan hablar de sus problemas de convivencia, y buscar soluciones. Pues nadie dijo que no iba a haber problemas, ni parece que estemos en este planeta para no tener problemas de convivencia. El contacto es el que destruye el miedo, pues ahí nos podemos dar cuenta de que no somos tan diferentes.  Todos somos posibles receptores de fantasmas de miedo pero también podemos por lo menos volvernos conscientes de su mecanismo.

  1. Este video es muy fuerte acerca de la integración o no del inmigrante en Europa: https://www.youtube.com/watch?v=e7mqfmZS5xM
Anuncios

Mentiras … (seguirá Austria)?

https://www.buzzfeed.com/craigsilverman/how-macedonia-became-a-global-hub-for-pro-trump-misinfo?utm_term=.wylxAg4V7E#.jnkm9q6YWv

hillary8115149-1

Ahora en EEUU: Mentiras fabricadas en serie según las impolutas leyes del mercado: el dogma de la bondad del libre mercado se ha tomado todos los aspectos de la vida social. Lo que se hacía en Macedonia era un simple negocio. Manipulación sin culpa ni autor sancionable según nuestro sistema de leyes, pero con consecuencias gravísimas para muchos seres humanos. Teníamos razón los que nos hemos pasado décadas hablando y escribiendo que un sistema en el que lo único que cuenta es la ganancia y que cuyo valor de cabecera es el egoísmo personal solo podía acabar mal, solo que nunca nos pudimos imaginar hasta que extremos llegaríamos. Y ahora se está viendo o mas bien saltando por todos lados. Lo más increíble es que en todas partes sucede lo mismo, en Colombia el No con su manipulación confundida con marketing, en el Brexit, salió a relucir la mentira poco después de las elecciones, y ahora esta noticia sobre los EEUU que comparto y que parece chiste . La manera en que ganan los respectivos candidatos de derecha es la misma: sacando el peor lado del ser humano y nutriéndolo con mentiras. Y estamos aterrados, tristes, consternados, o con náuseas. Pero lo cierto es: nunca desde hace décadas había habido tanta incertidumbre, está explotando por todos lados y la gente parece haber despertado del letargo consumista (en donde lo pudo haber) para uno u otro lado…. Que tiempos!

Colombia, EEUU, Gran Bretaña y próximamente Austria: hay elecciones a principios de diciembre donde esta sucediendo exactamente lo mismo. El candidato verde en Austria, Van der Bellen, un profesor de la vieja guardia todavía cree en el raciocinio del ser humano y expone argumentos, habla sobre temas, tiene ideas, explica su programa… todo lo que la política debería ser según nuestras intimas creencias acerca de la democracia y de que somos seres civilizados y racionales, como tanto nos gusta definirnos a los occidentales. Pero ya Freud lo dijo hace mucho tiempo, hay una gran brecha entre esta autodefinición que nos encanta y la realidad de lo que somos. ¿Qué puede hacer un listado de propuestas de Van der Bellen, o su manera respetuosa de hablar, en contra de la manipulación emocional que hay del otro lado? Emocionalidad que para funcionar solo puede ser subliminal, pues a nadie le gusta darse cuenta que está siendo manipulado. Pero al mismo tiempo, cuando sale a luz que hay manipulación desfachatada a nadie parece importarle. Ha surgido el término de “post-verdad” y se refiere a esto, la indiferencia hacia creer verdades que no lo son- pero esto es otro tema.

En Austria y mientras los candidatos están en campaña, hay difusión acerca de la manipulación que está teniendo lugar, se analiza detalladamente el juego sucio de esta derecha tan experta en ello. Ha habido programas enteros de televisión dedicadas a ir uno por un tras los rumores de por ejemplo violaciones, o robos por parte de extranjeros, mostrando que cada uno era falso. Se analiza la manera de hablar del candidato, su retórica, su manera de escaparse de contestar preguntas y en lugar de ello atacar al contrincante o incluso a la moderadora … son verdaderos expertos en retórica manipulativa. Y aunque es cierto que cierto don de retórica es necesario para todo político, la proporción de manipulación que hay aquí es alarmante.

Esperamos que en Austria toda esta tarea de destapar las mentiras tenga algún efecto, pero estas siguen circulando a pesar de ser desmentidas y sobretodo su efecto es acumulado e irreversible, así funcionamos. Viendo como va el año me temo lo peor: Austria podría tener en menos de un mes a un presidente de claro corte fascista por no decir nazi.

Aquí una serie de videos que analizan la retórica del candidato austríaco de extrema derecha: https://cms.falter.at/falter/hofers-spiel-eine-videoserie-ueber-rhetorische-tricks/

Merken

Merken

Merken

Alle im selben Boot

Liebe Leute, Familie und Bekannten,1

Im letzten Jahr bin ich nicht nach Österreich gekommen, obwohl es mein Zuhause ist, es ist der Ort wo ich meine ganze Jugend verbracht habe, der Ort wo ich mich wie Fisch im Wasser bewege. Und es ist der Ort wo ich eine Familie habe, meine österreichische Familie.
Vor 20, 30 Jahre, viele von den Parolen die man heute gegen Ausländer hört wären absolut verpönt und undenkbar gewesen. Heute hört man die auf der Straße und sogar von bekannten. Die Selbstverständlichkeit mit der ich mich in Österreich bewege, als Bürger der Welt, dieselbe Selbstverständlichkeit mit der Österreicher rund um den Globus reisen, ohne sich zu fragen, ob sie das Recht dazu haben, diese kommt ins Wanken für mich. Dieselbe Selbstverständlichkeit die die Österreicher jüdischer Abstammung verloren haben in den dreißiger Jahren vorigen Jahrhunderts, einfach in das eigene Land zu leben.
Am besten sagt es Christine Nöstlinger:
“Heutiger Rassismus lehnt schlicht ‚alles Fremde‘ ab, sieht das eigene Volk durch ‚Überfremdung‘ in Gefahr, wittert sogar ‚Bevorzugung der Ausländer‘ und meint – alles in allem: ‚Die wollen von uns leben, die wollen uns etwas wegnehmen!‘
Wer so denkt und unter Gleichgesinnten auch so redet, schmiert noch lange keine rassistischen Parolen, wirft keine jüdischen Grabsteine um, beschimpft keine Frauen, die Kopftuch tragen, verprügelt keinen Schwarzen und zündet kein Asylantenheim an. Aber den Menschen, die es tun, geben sie die Sicherheit, auch in ihrem Interesse zu agieren. Sie sind der Nährboden, aus dem Gewalt wächst.”

Die rechts Partei die heute viele wählen wollen, ihre Parolen, war und ist der Grund warum viele Ideen die verpönt waren heute akzeptiert werden. Diese Partei ist der Nährboden für Gewalt. Wer diese Partei wählt, wer Ihre aussagen akzeptiert, sticht seine aus dem Ausland stammende Freunde oder Familienangehörige in dem Rücken. Die Aussagen dieser Partei fühlen sich so an, wie körperliche Verletzungen.
Es werden viele sagen: “es bist eh nicht du gemeint” … Aber nein. Die Hassparolen der Rechtspartei sind wie Samen die eingepflanzt worden sind und schon längst wuchern und ihre eigene Logik verstärken. Es wuchert die Idee dass ein Land sich so einsperren kann, um ihre Probleme zu lösen, das die Welt nicht eins ist und als ganzes meine Heimat; dass es in Ordnung ist gegen ganzen Menschengruppen zu beurteilen und die Individuen und Ihre Menschlichkeit zu ignorieren. Und vor allem, die Wucherung sperrt die Sicht vor dem was wirklich los ist: Wie sind ALLE auf einem kleinen Planet den wir ganz schnell in den Abgrund führen. Die Rechtsparteien wollen ihren Eckchen im vielleicht noch nicht ganz sinkenden Boot durch Zäune sperren… wäre es vielleicht nicht besser das Boot anders zu führen?
Wäre es nicht besser die richtige Grunde der fallenden Lebensqualität, ich nehme an in Österreich fällt sie auch, auch wenn es noch sehr privilegiert ist, zu bekämpfen? Das Weltwirtschaftssystem die eine absurd wachsende Ungleichheit gegenüber den Ländern im Süden aber auch innerhalb der Länder im Norden verursacht. Unserer Umwelt: wenn man über die Fortschritte der Erderwärmung oder der Verlust an Biodiversität liest, die Zerstörung so viel Lebendiges, da kann man nur schockiert und zu tiefst traurig sein. Die riesige Konzerne mit eine ungeheuerliche Macht und eine Logik die komplett verkehrte Prioritäten setzt: nur Gewinne für Aktionäre, auch wenn sie die Welt und die Menschen rundherum zerstören. Kriege werden verursacht die dazu führen, dass Menschen lieber alles verlieren und ihr Leben riskieren als im eigenen Land zu bleiben.
Aber statt dem allem zu bekämpfen, denken manche dass es besser ist sich in das kleine Land einzusperren , und auf die ohnmächtigste Opfer des Systems loszugehen. Ja es ist viel einfacher, stimmt, auf die Schwachen die alles verloren haben loszugehen. Und es gibt den Anschein den eigenen Wohlstand zu schützen. Aber in Wirklichkeit, sehr Zielführend ist es nicht, wir sind nämlich alle im selben Boot.

1Ich lasse mein Deutsch so we es ist, mit Fehler, dieses Deutsch zeugt von meiner Geschichte, auch der Geschichte anderen menschen die in viele Orte gelebt haben, und die dadurch ihr eigenes Leben aber auch das leben der Menschen in den Orten wo sie ankommen bereichern. Die Welt is Bunt und Reich, es gibt viele Arten Mensch zu sein, nur wir können davon Zeugen sein! Ich hoffe die Verständlichkeit leidet nicht darunter…

im-selben-boot-570x486

Merken

Merken

Austria y un mundo interconectado

El mundo cada vez parece más pequeño e interconectado. Algunos tenemos la posibilidad y suerte de volar de un lado al otro, comprobar que los seres humanos en todas partes son bastante parecidos y que estamos todos, aunque unos más que otros, unos antes que otros, sufriendo los estragos de un sistema voraz y destructivo. Hace años las zonas beneficiadas por la rapacidad no se enteraban del otro lado. Las guerras estaban allá lejos, los mendigos en otra parte… Y en cierto momento, hace ya unos años, llegan a Europa. El empobrecimiento de muchos se vuelve visible para el norte global. De pronto, hay mendigos hasta en Suecia…

Y no solo hay mendigos, hay flujo de migrantes. Al liberalismo se le pasó, convenientemente para algunos, que en principio y para ser consecuentes y justos, también tendría que incluir en su liberalización al flujo de personas. Se le olvido que las relaciones de poder existen. Y las personas migrantes son declaradas ilegales mientras que los dineros migrantes son declarados legales. Y todo parece normal…

Y aparecen políticos que ven los mendigos en la calle, y se olvidan de que el mundo es pequeño e irremediablemente interconectado e interdependiente, que lo que se ve aquí es parte de lo que hay allí. Se olvidan, al igual que los economistas, de que nuestro planeta es redondito y finito, que somos todos uno. Que si unos crecen de manera exponencial, a otros les falta. Que si unos consumen mucho más de los que les corresponde en un planeta finito, otros no van a tener suficiente y la tierra no va a dar abasto (ver por ej. : http://www.no-burn.org/article.php?id=768). Mejor dicho, se olvidan de muchas cosas y ofrecen soluciones brillantes: mejor nos encerramos en nuestro paisito.

Y mientras tanto, pareciera que nuestra naturaleza humana se ofrece a que nos llenen de miedos. Expertos en manipulación inventan historias para acrecentar el miedo (http://hoaxmap.org/), el odio visceral, tribal del que en épocas remotas defendía su aldea con un mazo. Y caen las personas en las mentiras, que una vez puestas en circulación tienen vida propia. Y la solución nuevamente pareciera ser: hay que encerrarse. Puede ser que esta historia hable de Austria, de toda Europa, de EEUU… pero también de un país como Colombia en el que la misma ideología del miedo y de los instintos bajos de odio, exclusión y miopía egoísta se aplica al conflicto interno, y tiene su expresión en un líder que sabe manipular.

Mientras tanto, en Austria gana, por menos de 1% de los votos, un profesor, que ha hecho campaña con verdaderos argumentos (¡insólito!). Un líder del partido verde y desde la izquierda del espectro que va a tener que hacer frente a la horda tribal que se ha formado en el país alpino. Y en Austria quedó muy claro que la educación es un antídoto contra el corto circuito de soluciones fáciles propagado por el candidato de la extrema derecha (http://www.ruhrbarone.de/oesterreich-das-lachen-das-im-hals-stecken-bleiben-sollte/125946). Tema de por si problemático por que implica también conflictos de clases reencauchados. Por ahora, los que defienden la exclusión como remedio a problemas muchísimo más complejos por lo menos no tendrán vía libre para poner en práctica sus supuestas soluciones.

Francia y el miedo

Horribles imágenes las de Francia. Se trata del país vecino, tan cercano, tan parecido. Podríamos haber estado allí, es más, casi todos conocemos a alguien que estaba en París en ese momento… Da horror pensar que unos tipos llevados por el fanatismo, el extremismo, la brutalidad, hayan logrado llegarnos tan cerca. Y… nos entra el miedo: estamos acostumbrados a ver estas imágenes, la verdad sea dicha, pero de lo que sucede más allá de nuestra Europafortaleza, lejos. Y aunque el sufrimiento a veces se deba a bombas lanzadas por nuestro propio bando, léase “daños colaterales”, esto no nos toca tanto, ni facebook lanza máscaras para perfiles, ni sentimos el impulso de decir “Yo soy….”. Y decía, estamos acostumbrados a ver imágenes, pero no a enterarnos bien, cuando es allá lejos, del padre que busca su hija, de la tía de fulanito que es una de las heridas, etc. Pues los medios son los que nos llevan a implicarnos o no, a acercarnos al sufrimiento o no. Y cuando es allá lejos, y sobretodo, cuando son “daños colaterales”, no nos vamos a enterar del sufrimiento individual, aquel con el que podríamos empatizar. a menos que sea haciendo un esfuerzo especial de informarnos.
Después … en psicología se habla de una heurística, o atajo mental, que entra en funcionamiento. Aunque también se podría traducir como pereza e ignorancia. Una heurística se da cuando nuestro pensamiento sin tener suficiente información llega a una conclusión rápida para poder actuar. Digamos que el beneficio de la heurística sería que en muchos casos se acierta sin tener que gastar energía en el asunto, así lo explica la psicología. Entonces, actuamos de acuerdo a prejuicios: Que los que atacaron eran musulmanes … Ah! Entonces hay que sacar a todos los musulmanes de Europa. O… no dejarlos entrar. Muy inteligente conclusión. Y fácil. sobretodo teniendo en cuenta que llevamos meses, años, ya adentro de un discurso de miedo hacia el Otro, adentro de lenguajes que nos hablan de mareadas, avalanchas, ríos, de refugiados…. Vemos lo que tienen en común ellos: son musulmanes. No vemos lo que los medios no nos han acercado. Algo tan simple como: esta gente está huyendo de los mismos perpetradores de Paris, tenemos en parte al mismo enemigo mortífero. Estarían todas las condiciones para la solidaridad, para acogerlos, compartimos el mismo horror. Pero no, en muchos casos gana la heurística: son musulmanes y por eso, mejor dejarlos afuera…. Y así continuamos construyendo muros, como si pudiéramos separarnos del mundo.
Lo que da miedo es el miedo y la ignorancia de tantos, el odio fácil. Y dan mucho miedo los partidos del odio que son los mayores beneficiarios con estos acontecimientos.

La xenofobia que se siente

Ver de cerca el odio de una horda neonazi, como se ve en el video que reproduzco más abajo, es espeluznante. Aquí se ve una manifestación de Pegida (Patriotas europeos contra la islamización de Occidente) celebrando su primer año y un reportero, de piel oscura y en un alemán impecable, le pregunta a la gente que porqué está ahí. Una mujer dice que se podría dar que: “…cuando les den una señal desde la mezquita nos ataquen con cuchillos a todos…” Ella ha oído de un caso así, alguien ahí mismo, en la manifestación, se lo había contado. Luego, el reportero pregunta: “Pero usted me tiene miedo a mi? Yo tengo raíces migrantes, árabes …”. La mujer se ríe y dice: “No, a usted no, si usted ya está integrado…”. Más adelante en el video el reportero se encuentra con personajes bastante más violentos, a los cuales no les importa que el reportero en cuestión, visiblemente de ascendencia no alemana, esté “integrado”.

Me vienen a la cabeza imágenes de la época nazi: la más inocua aunque de un horror muy cercano por ser una escena de barrio: un hombre anciano, obligado a arrodillarse en la calle y limpiar el suelo, con la gente mirando: un judío. ¿Como fue posible este horror? Esto nos hemos venido preguntado las siguientes generaciones durante décadas. Hoy pareciera que lo estamos viviendo: el cómo fue posible.

Hace 30 años yo todavía alcancé a vivir el curioso tabú que había en Alemania contra toda expresión de nacionalismo, ondear la bandera en actitud patriótica estaba muy mal visto. Pues el nacionalismo alemán fue tabú. Fue. Hubo un momento, me acuerdo, en el que se hizo claro que el tabú había caído: en el mundial de futbol del 2006, Alemania celebró sin tapujos sus victorias y pudo ondear su bandera, este cambio de actitud se comento bastante en su momento. (1)

El Pegida en cuestión es una pequeña minoría y no hay que otorgarle más alcance del que tiene. Ya yéndome a Austria, lo preocupante se da en la población más general. He oído, viniendo de gente relativamente cercana, comentarios que expresan miedo/odio hacia los inmigrantes musulmanes: Que el país se está islamizando y en unos años vamos a perder nuestra cultura. También argumentos más elaborados y que reflejan los de el partido racista de derecha, el FPÖ: Que nos quitan el trabajo, la vivienda, que viven del dinero del estado, y reciben más que “los nuestros”. Prácticamente todos argumentos que se desbaratan con solo informarse un poco y mirar datos reales. Y uno de los mas efectivos: Que maltratan a sus mujeres y no comparten los valores occidentales… Este tema ya daría para varios libros. Solo decir que uno de los personajes más machistas que he conocido en mi vida justamente surge de puras cepas rurales austríacas donde hay auténticos trogloditas. Pero desde una visión racista “ellos” están todos anclados en la prehistoria y “nosotros” somos todos civilizados.

Lo que tal vez me da mas duro del giro de los últimos años es que el odio, el menosprecio hacia el extranjero se ha normalizado. Aunque los violentos sean pocos, el expresar prejuicios y juzgar por el color de la piel o la procedencia sí ha perdido toda vergüenza social. Ya el racismo no es tabú ni cuestión de algunos extremistas solamente.

Volviendo al tema de los refugiados, los perjuicios están llegando más allá, con ayuda de “rumores” descaradamente falsificados (2) y campañas políticas que incitan al odio: Que los refugiados violan, atacan tiendas para robar, etc. Y ver como la gente estos días está esperando en las fronteras para poder llegar a una Alemania que se ha vuelto la tierra prometida, ya aguantando no solo su historia, hambre y cansancio, sino además frío; ver estas imágenes y saber que se van a encontrar con un racismo creciente … esto es muy triste. Vienen de las guerras modernas en las que países poderosos bombardean países que no pueden tomar represalias. ¡Que guerras más limpias! … para los que atacan desde el aire. La otra parte de la “guerra”, la de los que huyen de sus países destrozados, esta parece que no había entrado en el cálculo…

Pero Austria tiene también otra cara. En un reportaje (3) a Andreas Babler, el alcalde de Traiskirchen, el pueblo austriaco donde está localizado el gran campo de refugiados de Austria, podemos darnos cuenta de que las cosas no tendrían que ser así. En este pueblo es donde mas potencial habría para que los nativos se sientan amenazados o en peligro de perder su cultura, etc. En el pueblo hay una situación desesperada y caótica con la llegada de tantos refugiados. Y sin embargo… Con una política de comprensión y diálogo, de inclusión de los refugiados en actividades con los habitantes de este pueblo, el alcalde ha logrado mantener una actitud abierta y solidaria hacia ellos. Esto se refleja en que los votantes del FPÖ, el partido de derechas y racista ya mencionado, se ha mantenido, sorprendentemente, en números bajos (14%). Lejano al 30% que logró este partido en la últimas elecciones regionales austríacas. El alcalde es muy cercano a la gente del pueblo, en los restaurantes y bares habituales participa en discusiones que hablan de problemas reales (¡no de los imaginarios!) que pueden surgir en la convivencia con los refugiados, actuando en parte como mediador, escuchando las quejas. Intenta aclararle a los vecinos del pueblo que el problema no son los refugiados, sino un sistema que no les ha dado otra opción a estas personas. Y que hay que convivir.

(1) Ver por ej. http://www.vergessene-fahnen.de/
(2) “Flüchtlingshetze im Internet” Reportaje austríaco de la ORF sobre la falsificación de datos que criminaliza a los refugiados:
http://tvthek.orf.at/topic/Fluechtlingskrise/10463081/Thema/10764941/Fluechtlingshetze-im-Internet/10764943
(3) https://nzz.at/phenomenon/wie-ein-hemdsaermeliger-weltverbesserer-in-traiskirchen-die-fpoe-klein-haelt/

Muertos que no son como nosotros

Hay algo que me molesta con la reacción unánime de horror ante la foto del niño sirio muerto en el periódico. Ese sensacionalismo de la prensa, disfrazado de un querer zarandear el corazón endurecido de los europeos, o de todos aquellos que estamos seguros en la Europa-fortaleza sigue siendo impúdico y des-informa más de lo que informa. No hay niños muertos en todos los bandos y guerras? Porque se muestra alguno y otro no? O … porqué la gente se espanta ante esta muerte y no ante la de tantos inmigrantes ahogados en los últimos meses?

Ayer, entrando a un bar en Barcelona, después de un mes de ausencia y un poco perdida en la cadena de acontecimientos, oigo una conversación entre dos señoras. Estaban espantadas con la foto. Una miraba a su niño, solo un poco mayor que el de la foto, describiendo como casi le dan arcadas de horror al ver esta imagen, al pensar en sus tres niños y los horrores de las personas que tienen que dejar todo para huir. Puedo suponer que esta es una persona que no repite clichés xenófobos. Y sin embargo, después la señora dice una frase que me llamó la atención: “Es que son como nosotros”. Los muertos, los refugiados … son como nosotros!

El problema y drama humano es que nos conmovemos más, según parece, ante el sufrimiento de gente que se asemeja a nosotros. Este tema ya lo ha tratado Judith Butler, hablando de las vidas que importan (y las que no), y ya entrando en el problema del racismo.

Dije antes que algo me perdí en este mes de ausencia en el que no me enteré mucho de lo que sucedía. Mis últimas referencias eran los naufragios de africanos que querían entrar a la fortaleza-Europa, el mar mediterráneo convertido en fosa común, más o menos ante una indiferencia generalizada. Y ahora me encontraba ante un horror general. E incluso ante una Merkel, como leí en un periódico austríaco y a propósito de los trenes que deberían llegar con refugiados desde Hungría, que decía que serían todos acogidos… Perdón, como?? Pues sí, Alemania, sin trabas, acoge a estos inmigrantes. Sigo leyendo… es que los refugiados son personas con educación, que pueden aportar algo a Alemania, país que necesita de más gente cualificada, según se explicaba. Pues si, es que… son como nosotros!

Pasando a otro de mis países, Colombia, no puedo dejar de asociar el problema de refugiados que se chocan con fronteras e indiferencia con lo que sucede allí. Colombia es el segundo país con más refugiados internos de todo el mundo, pero esto se vive con plena normalidad en las ciudades. Gente parada en las esquinas, que no parecen del lugar por su aspecto, ellos son los “desplazados”… se toma con naturalidad. Allí también se estrellan contra la indiferencia general, contra las fortalezas de zonas de la ciudad que quieren parecer de otro país. Estas, las fortalezas de los que defienden lo que tienen no es muy distinta a la europea. Allí, tal vez, no ha salido un niño muerto en los periódicos que haya trastocado esta indiferencia general. O tal vez Colombia se ha llenado demasiado de imagines de muertos, aunque, y esto es muy duro, los muertos no se parecen a los que toman las decisiones en las ciudades, pues los muertos casi siempre son campesinos. Esto es, excepto las víctimas de secuestro, y ante este crimen si se ha alzado la prensa y se ha movilizado a las personas. Nuevamente… ¿será que esos sí eran “como nosotros”? En Colombia, personas a las que alguno de los grupos armados ha despojado de todas sus pertenencias y posiblemente matado a alguno de sus integrantes, se encuentran en las ciudades no solo con indiferencia sino con rechazo, e incluso con dudas acerca de sus vivencias … “es que muchos se hacen pasar por víctimas para obtener ayudas del estado”, alguna vez me explicó alguien. Como si este “peligro” cambiara en algo la gran tragedia de estos refugiados. ¿Porqué esta indiferencia? Será que estos campesinos en Colombia… no son “como nosotros”?

Algunas fuentes:

http://derstandard.at/2000021592631/Merkel-weist-Oesterreichs-Kritik-an-angeblich-laxen-Verfahren-zurueck

Entrvistas a Judith Butler:

http://www.egs.edu/faculty/judith-butler/articles/media-death-frames-of-war/

http://opinionator.blogs.nytimes.com/2015/01/12/whats-wrong-with-all-lives-matter/?_r=0

Identidad Nacional, Diversidad y Subdesarrollo.

Por Gisela Ruiseco Galvis, artículo publicado en Vanguardia Liberal, Vanguardia & Cultura, 6.8.05. pp. 6-7

En esta época del año, en la que conmemoramos y celebramos los comienzos de nuestra república, podemos reflexionar también acerca de nuestra identidad como colombianos. Al referirse a la identidad nacional lo primero que viene a la mente es una enumeración de lo que consideramos que conforma la “colombianidad”: desde la historia hasta el paisaje, pasando por todo tipo de expresiones culturales como la música, la literatura, la comida, etc. Aquí, sin embargo, quiero hablar sobre la identidad nacional desde un punto de vista que va más allá de estas descripciones, y analizar algunos aspectos históricos y psico-culturales del proceso implicado en el desarrollo de la identidad nacional en Colombia.

La Identidad Nacional Colombiana y su Historia

En nuestros tiempos, la identidad nacional puede ser vista como la forma más importante de identidad colectiva, ejerciendo gran influencia sobre lo que hacemos y como nos vemos. La identidad nacional, como cualquier otro tipo de identidad, es “construida” (en este caso colectivamente) formando una imagen de unidad y uniformidad interna que se diferencia de lo que se considera externo. Históricamente, en Latinoamérica resultó difícil crear un concepto que sirviera de base para la formación de las naciones, unidades idealmente homogéneas, dada la heterogeneidad de la población. Las siguientes palabras de Bolivar en su Carta de Jamaica (1815) expresan el trance en que se encontraban los criollos:

Toda idea relativa al porvenir de este país me parece aventurada. … nosotros, que no somos indios, ni europeos, sino una especie mezcla entre los legítimos propietarios del país y los usurpadores españoles;… nos (hallamos) en el caso más extraordinario y complicado.

No fue posible “imaginarse”1, como ocurrió en Europa, a las nuevas naciones como comunidades de sangre o como unidades culturales. Sin embargo, los criollos, quienes estaban inspirados en las ideas de la Ilustración, encontraron en éstas la base para concebir a las nuevas naciones. La existente variedad étnica fue asimilada en la unidad política que implicaba el termino “ciudadano”. Las nacientes naciones americanas se definieron en un principio como resultando de la libre voluntad de los individuos soberanos que las conformaban.

Los estados-naciones son un fenómeno histórico de la modernidad europea, enmarcado en la idiosincracia de este continente. El concepto fue importado por los criollos: las revoluciones de independencia en Latinoamérica, como Octavio Paz señala2, adoptaron doctrinas ajenas pero sin ajustarlas al contexto local. Esto resultó problemático pues las ideas de la Ilustración incluían una faceta que entorpecería el proceso en que los recién nombrados ciudadanos de éstas tierras pudieran llegar a ser verdaderamente soberanos. Adentro del universo cultural de la Ilustración, la historia universal se imaginaba en términos lineales y evolucionarios, y se localizaba a las diferentes culturas en una escala que iba desde el barbarismo hasta la civilización. Los criollos, inmersos en estas ideas, tenían la profunda convicción de que la civilización emanaba de Europa y de que ellos tenían el deber histórico de imponer esta civilización en el nuevo mundo3, sin tener en cuenta la variada composición cultural y étnica de los nuevos ciudadanos ni su opinión sobre la imposición cultural de la que eran objeto. Las orientaciones culturales no europeas tendrían que “superarse” en el futuro, o como Homi Bhabha dice, el imperativo era volverse blanco o desaparecer4.

A finales del siglo XIX, la élite política colombiana, en búsqueda de una visión homogénea de la nación que ya no fuera solo de carácter político, concretó una alegada esencia nacional: la idea de “una sola lengua, una sola raza, un solo Dios” quedó plasmada en la constitución de 1886. La religión y el lenguaje y la raza, según esta concepción, tendrían que ser reconocidos como los principios ontológicos de la nación. La imposición de semejante concepto (que refleja la negación de la población real del país), a un contexto real de diversidad, conduce inevitablemente a contradicciones, a un divorcio entre el ideal y la realidad. Es un atropello definir a Colombia como una nación fundamentada solamente en su herencia hispánica. Sin embargo esta idea impregnó a los colombianos y ejerció su influencia por lo menos hasta los tiempos del Frente Nacional. En este aspecto Colombia se diferenció, en el siglo XX, de otros países latinoamericanos, como México, que valoraban, aunque fuera solo en teoría, sus raíces indígenas.

Esta negación de la variedad cultural llevó a que se mirara con desprecio a los segmentos de la población que no cuadraban con la visión euro-centrista del pais. Las siguientes palabras son originales de José María Samper en el año de 1868, aquí se refiere a una escena en el río Magdalena:

Allá (en la balsa) el hombre primitivo, tosco, brutal, indolente, semisalvaje y retostado por el sol tropical, es decir, el boga colombiano con toda su insolencia, con su fanatismo estúpido, su cobarde petulancia, su indolencia increíble y su cinismo del lenguaje […]; y más aca (en el buque de vapor) el europeo, activo, inteligente, blanco y elegante, muchas veces rubio, con su mirada penetrante y poética, su lenguaje vibrante y rápido, su elevación de espiritu […]5.

Estas palabras tienen casi un siglo y medio, y expresan como un miembro de la élite política colombiana organizaba e interpretaba su mundo: con la ayuda de una dicotomía construida entre civilización y barabarie. Nosotros somos los herederos de éstas nociones, tanto de la clase que, con una increíble arrogancia, se consideraba la mediadora de la civilización, como también de los “primitivos”, que tenían que vivir dentro de conceptos culturales que los definían de ésta manera. ¿Que hemos hecho con esa herencia? Hoy en día no es raro oír comentarios que creen ser positivos al expresar que “ya no somos unos indios”. Esta frase quiere enunciar progreso, pero solo expresa racismo. Y, peor aún, formula una negación de lo que somos, o sea mestizos, y una negación de lo que se es no puede llevar sino a una “des-identidad”. ¿Queremos ser, como dice el dicho, europeos o gringos (o mexicanos), cualquier cosa menos lo que somos?

Para analizar la situación de identidad latinoamericana resulta muy adecuada la noción de Michel Foucault acerca de la “producción de la verdad”. Una cultura dominante en un contexto post-colonial, impone su versión de lo que es la verdad (en este caso los conceptos de civilización y barbarie) y esta verdad impuesta tiene el efecto de silenciar otra verdad (en este caso la del “hombre primitivo”). Al definir a un grupo de seres humanos de ésta manera y desde una posición de poder, éstos tienen pocas posibilidades de captar, hasta para sí mismos, su propia verdad. La Ilustración y su “producción de la verdad” constituyen el trasfondo para la construcción de las naciones en Latinoamérica.

Asi, a los países latinoamericanos se les define en un principio como “bárbaros” en necesidad de civilizarse. Siguiendo ésta lógica, la idea de modernización se convierte en un elemento clave en las nuevas naciones, y el nacionalismo que se crea se puede ver en parte como una reacción al desafío que significaba el imperativo de modernizar. Esta situación da como resultado uno de los componentes de la identidad en el continente: la imitación.

En contravía a este discurso y empezando en los años 70, los diferentes grupos étnicos logran formar una identidad colectiva, necesaria para luchar por reconocimiento. Demandan, no tanto justicia económica y social, sino el derecho a preservar su identidad cultural. Esta es una premisa que todas las agrupaciones políticas, la izquierda incluida, habían malentendido desde siempre. La Ilustración y todas sus corrientes herederas, desde el liberalismo hasta el comunismo, no brindaban otra forma de entender las diferentes culturas, como no fuera la de definirlas como bárbaras.

La demanda por reformas en Colombia culmina en la Constitución de 1991. La diversidad cultural y étnica es por primera vez oficialmente reconocida. Marco Palacios6 opina que esta constitución se puede considerar como un verdadero avance democrático representando un antídoto al ideal etnocéntrico de una nación blanca, por lo menos en teoría.

El Subdesarrollo

La doctrina del desarrollo7, que vivimos hoy, surge en las décadas del 50 y 60 del siglo XX y replica el mismo patrón ideológico de “civilización y barbarie”. Ahora ya no nos definimos como salvajes, sino que nos llamamos “subdesarrollados” o tercer mundistas. Si trasladamos este término a nivel individual, ¿que diríamos de una persona que se califique a si misma como subdesarrollada y que en muchos aspectos de su vida se compare con alguien que todo lo sabe mejor? ¡Diríamos que esta persona tiene serios problemas de autoestima y de identidad! Definirse a sí mismo siempre en referencia a una entidad exterior, conlleva el peligro de volver el ideal inalcanzable, porque nadie puede ser lo que no es. La imitación, aunque logre alcanzar la perfección, siempre será una imitación. El concepto del subdesarrollo se ha convertido en una parte natural de nuestra identidad. ¿Que consecuencias puede tener éste fenómeno cultural, fruto del colonialismo?

Nuestro aparente estado de subdesarrollo fomenta formas de subjetividad a través de las cuales las personas se reconocen a si mismas como subdesarrolladas. La psicóloga venezolana Maritza Montero8 describe una identidad “altercentrista”, que está basada en la preferencia, o la dominación en referencia a una entidad social exterior (un colectivo o un estado). Esta entidad exterior, especialmente si es un centro de poder, se convierte en la fuente de todo lo que es bueno y correcto. Al mismo tiempo, estas cualidades se niegan a la propia cultura. El resultado es una identidad que permite a los individuos reconocerse como parte de un grupo nacional, pero de una manera negativa. Así, el altercentrismo se puede ver como un fenómeno cultural que resulta de la orientación histórica hacia una autoridad externa al “nosotros” social. Montero en sus investigaciones ha llegado a la conclusión de que fenómenos tales como la corrupción pueden ser en parte fruto de procesos psicológicos que se derivan de la evaluación negativa del grupo nacional.

El altercentrismo puede desembocar en dos tipos de comportamientos, ambos extremos: 1) En la imitación de la cultura que sirve de modelo o 2) En la negación de la supuesta superioridad de la “fuente de civilización” y, en cambio, la exaltación de las virtudes autóctonas. Esta segunda posibilidad puede conducir al fundamentalismo, como ha sucedido, por ejemplo, en segmentos de la sociedad musulmana post-colonial. Ambas reacciones mantienen a la cultura occidental como el punto central para definirse a si mismas.

El vivir con una identidad altercentrista no excluye entonces al nacionalismo. Por lo contrario, en un país como Colombia, donde la idea del subdesarrollo hace parte de nuestra identidad (semi-conscientemente), hay una parte de nosotros que en compensación sale a defender nuestra identidad aporreada, llevando banderitas como pulseras en el brazo, o llorando de emoción cuando nos va bien en un partido de fútbol.

Hay que señalar que, como estará ponderando algún lector, es muy difícil pensar sobre las manifestaciones de lo que llamamos “subdesarrollo” (por ejemplo pobreza, analfabetismo, o atraso) en términos distintos a los que están enraizados en la dicotomía barbarismo/civilización. Estamos inmersos en esta forma de interpretar el mundo y es difícil salirse de estos esquemas. Difícil pero no imposible. Dichos esquemas no son más que componentes de lo que en psicología social se llama un “repertorio de interpretaciones”9. En este caso se trata de un repertorio que es relativamente nuevo pues tiene sus orígenes (aunque sus raices lleguen mucho mas atrás) en los años después de la segunda guerra mundial, como señala Arturo Escobar. Él decribe el proceso en el cual los conceptos que fijaban a la pobreza como la principal característica del „tercer mundo“y además definían al crecimiento económico como solución, se volvieron verdades universales y evidentes.

Hay numerosos autores que han estado reflexionando desde diferentes disciplinas y puntos geográficos sobre las formas en que se pueden cambiar las interpretaciones culturales que atañen al subdesarrollo. Walter Mignolo10, por ejemplo, nos señala la importancia que tienen los “saberes locales” que han estado surgiendo alrededor del mundo que contrarrestan los diseños universalistas actuales permitiendo el acceso a verdades propias sin caer en fundamentalismos. Arturo Escobar deduce que son las prácticas que resultan de la doctrina del desarrollo en sí, las culpables de fenómenos tales como el hambre y la miseria, factores que llamamos en conjunto “subdesarrollo”. Se podría, en suma, hablar de los damnificados de las realciones de poder durante la colonización y también de la globalización en vez de hablar de subdesarrollados.

La ideología del desarrollo interpreta a las culturas no europeas como fases intermedias que hay que dejar atrás, para alcanzar el anhelado desarrollo. Se pretende reducir el patrimonio cultural humano a las fórmulas universalistas que nacieron en Europa. Hablar de desarrollo de acuerdo con estas fórmulas es un sin sentido, pues el desarrollo solo puede considerarse dentro de parámetros culturales concretos, (el concepto de desarrollo para un hindú es algo muy diferente al de un polinesio). Desarrollarse con un modelo universal como meta implica que las personas tienen que dejar de ser los que son, o sea cambiar su cultura, para adoptar otra que se considera implícitamente mejor. Estas son ideas etnocentristas, que están hoy totalmente revaluadas.

No estamos condenados a perpetuar un modelo que procede de afuera. Solo será así, si no tomamos conciencia de nuestra identidad. Existe la posibilidad, sin embargo, de integrar satisfactoriamente nuestra herencia multi-cultural, aceptándonos como un país de mestizos, con una riqueza cultural extraordinaria, y al mismo tiempo reconocer nuestra historia de colonialismo y de racismo, que ha marcado profundamente la visión de lo que somos. Pues en realidad no somos solo hispanos, somos, en parte por lo menos, “unos indios”, y también unos afro-colombianos. En Colombia se ha reconocido ya el derecho de existir a “otras” culturas. “Ser colombianos” implica el reconocimiento de nuestra realidad multi-cultural, que no puede ser definida como subdesarrollo. El reconocer lo que se es puede dar la fuerza que nos permita buscar un camino propio para resolver las dificultades que afrontamos.

1 Anderson, Benedict (1983/1991). Imagined Communities. Reflections on the Origin and Spread of Nationalism. London: Verso.

2 en Tiempo Nublado (1986)

3 Martínez, F. (2001). El nacionalismo Cosmopolita. La influencia europea en la construcción nacional en Colombia 1845-1900. Bogotá: Banco de la República.

4 Bhabha, Homi. (1994). The Location of Culture. London: Routledge.

5 en Wills Obregón, M.E. (2002). De la nación católica a la nación multicultural: rupturas y desafíos. In: Sánchez Gómez, Gonzalo & Wills Obregón, María Emma (Eds.). Museo, Memoria y Nación. Memorias del Simposio Internacional y IV Cátedra Anuual de Historia “Ernesto Restrepo Tirado”. Bogotá: Ministerio de Cultura., p. 393

6 Palacios, M. (2002). La clase más ruidosa y otros ensayos sobre política e historia. Bogotá: Norma.

7 Ver Escobar, Arturo. (1995). Encountering Development. The Making and Unmaking of the Third World. Princeton: Princeton University Press

8 Montero, M. (1984). Ideología, alenación e identidad nacional: una aproximación psicosocial al ser venezolano. Caracas: Universidad Central de Venezuela.

9 Gilbert & Mulkay 1984

10 en su obra Local Histories/ Global Designs (2000)

The role of mythical European heritage in the construction of Colombian national identity.

Gisela Ruiseco & Thomas Slunecko

Published in Journal of Language and Politics, 5:3, 2006

Abstract:

Following the discourse-historical approach to Critical Discourse Analysis (Wodak, de Cilia, Reisigl & Liebhart 1999; Wodak, 2001), we analyze the inaugural speech of the actual president of Colombia, Álvaro Uribe Vélez, which he delivered on August, 7th 2002 in Bogotá. We take this speech as an illustration for the construction of national identity by the Colombian elites. In our analysis, we are particularly interested in Uribe´s strategy of referring to the European heritage and in his ways of appeasing the cultural and ethnic differences of the population.  

http://benjamins.com/#catalog/journals/jlp.5.3/main

La Europa-fortaleza y su otro (inmigrante) colonial

La Europa-fortaleza y su otro (inmigrante) colonial: un análisis desde las propuestas del programa modernidad/colonialidad latinoamericano

Por Gisela Ruiseco Galvis y Liliana Vargas Monroy

Publicado por: Fundación CIDOB (col. Monografías). Barcelona, 2009.

Texto completo (ver Panel IV):  La dinámica del contacto. Movilidad, encuentro y conflicto en las relaciones interculturales

Resumen:

A partir de la Teoría Poscolonial y en particular de la Teoría Poscolonial Latinoamericana, este trabajo discute la forma como las dicotomías que se derivan de la relación Europa/Otro —y que hoy justifican la construcción de la gran fortaleza europea— han sido reproducidas a lo largo de la historia. Siguiendo la propuesta poscolonial Latinoamericana, diremos que su lógica colonial, nos acompaña desde hace más de quinientos años, dibujándose ahora, de manera particular en la figura del inmigrante. Parecería entonces, que el pensamiento que se deriva de la modernidad europea es insuficiente para pensar salidas frente a los binarísmos, que él mismo ha construido. Tal vez es tiempo de acogerse a nuevas voces, que como las de los inmigrantes, se escuchan en las fronteras.

A %d blogueros les gusta esto: