Cortocircuitos cognitivos

Publicado 12.5.2018 en Vanguardia Liberal

En psicología hay conceptos que sirven tanto para manipular al ser humano, como para nombrar fenómenos psicosociales y, con ello, intentar entender nuestro propio comportamiento. Tenemos, por ejemplo, el concepto de atajos cognitivos: cortocircuitos del pensamiento que nos facilitan vivir pero que distorsionan nuestra percepción. Me concierne aquí uno concreto: el considerar el momento histórico en el que estamos como una culminación natural: pareciera que todo proceso tuviera que llevarnos al ahora. Se trata de una distorsión cognitiva que nos lleva a juzgar el presente con indulgencia, a verlo como inevitable. Perdemos de vista que nuestro hoy es el resultado de muchas pequeñas decisiones y eventos que podrían haber tenido otros desenlaces.

Así, percibimos el estado actual de lo que llamamos capitalismo como dado, como único posible hoy. Pero es uno de muchos capitalismos posibles. Puede resultar sorprendente (por estar normalizado) que el capitalismo actual, el llamado neoliberalismo, tiene una historia muy corta: solo unos veinte o treinta años. Dogmas como la desregulación laboral y financiera o la reducción del gasto público, procesos que han permitido una escandalosa concentración de riquezas, e, incluso, dogmas más antiguos como el que dicta la función omnipresente del PIB, o la obligación de que la economía crezca perpetuamente, tienen una historicidad cuestionable en sentido positivo: son procesos que se pueden revisar. Como en efecto está sucediendo ya en muchas instituciones académicas y think tanks.

La distorsión lleva a simplificar la realidad, y a juzgarla erróneamente. Hoy en Colombia muchos perciben “el capitalismo” actual como única alternativa posible ante el “amenazante socialismo”, reducido en otro cortociruito al “socialismo” de Venezuela (no al de Noruega). Muchos votarán con miedo, defendiendo un statu quo que deberíamos, urgentemente, cuestionar, pues estamos en momentos en los que nuestras fuerzas tendrían que estar dirigidas a solucionar los gravísimos problemas medioambientales y sociales –íntimamente unidos– que enfrentamos globalmente, y no a perpetuar la actual estructura económica que es la causa del estado de emergencia del presente.

 

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Las soledades de Colombia

Por Gisela Ruiseco Galvis

Publicado en Vanguardia Liberal. Mayo 5/ 2018

En Colombia se ha llegado a un absurdo en el que se confunde el defender la necesidad de reformas múltiples con tener inclinaciones comunistas. Esta confusión puede venir, mas allá del miedo y de la polarización atizados por ciertos políticos, de una particular miopía causada por lo que Bolívar llamó (y García Márquez retomó): “las soledades de Colombia”. La ciudad está fraccionada en estratos insalvables; la ciudad y el campo mal conviven a años luz de distancia psicológica.

Cualquier estudio serio clama por reformas. El Fondo Monetario Internacional reconoce que la alta concentración del ingreso constituye el peor problema de América Latina; y Colombia ocupa el segundo lugar con mayor desigualdad (2014). Enfocándonos en la tenencia de tierras: se trata de un país donde el 25% de los propietarios es el dueño del 95% de la tierra, donde el 64% de los hogares campesinos no tienen acceso a la tierra, y donde la estructura de ésta todavía proviene de la colonia (IGAC). Si además consideramos la re-concentración de tierras sufrida tras décadas de desplazamientos forzados (las soledades permiten ignorar el drama), está claro que una reforma agraria es urgente.

Asusta entonces que algunos candidatos desestimen la grave problemática del campo, como lo hace I. Duque en su programa, reduciéndola a “la informalidad”. El mismo término “informalidad” está siendo cuestionado: la FAO ha reconocido la importancia de la “agricultura familiar” (¡nueva categoría política!) para la seguridad alimentaria, para la generación de empleo y la preservación de las culturas y el medio ambiente (ver Red Nacional de Agricultura Familiar: RENAF). Ya se está trabajando en Colombia la convivencia de este tipo de agricultura, que es la que nos alimenta, con la agroindustria. Una esperanza para comenzar a curar la herida, la deuda, que tenemos con el campo. A un colombiano citadino le puedo doler más un atentado terrorista en París que una masacre en su propio territorio. Que esto pertenezca al pasado, sería hora de acompañar las soledades.

 

Cosas sin importancia

Publicado en Vanguardia Liberal, 28.4.2018

La actualidad: Desaparición de las abejas y posibilidad de una sexta extinción masiva. Apropiación de las semillas por parte de un puñado de corporaciones. Presencia alarmante de mercurio y agro-químicos en nuestros organismos. Nuevos continentes de plástico, material que ya entra en nuestra cadena alimentaria. Cambio climático. Hace unos años enunciar estas posibilidades habría parecido un desvarío propio de loquitos ecológicos.

Pero si reflexionamos un poco… ¿Como es posible que la defensa de materias tan serias como el envenenamiento de todo lo que es de primera importancia para la supervivencia de la vida humana en la Tierra, como son: el agua, el suelo, o nuestros alimentos, se perciba en los círculos “serios” de la economía y la política como temas secundarios? ¿Qué permite esa descalificación?

Este proceso tiene sus raíces en una invención propia de la llamada cultura occidental: “la economía”. Nos señala J.L. Naredo que en los orígenes del capitalismo a lo que apuntaba este concepto era a una actividad enraizada en el mundo físico, no separada de él. Después, se abstrajo “la economía” de la sociedad y del mundo físico, y se convirtió en un ente aparentemente autosuficiente, que nos volvió ciegos a su enraizamiento en la sociedad y en la naturaleza. Volvemos a percibir su dependencia del mundo físico solamente cuando se hace visible que éste es limitado. Y las personas que señalan los puntos ciegos de conceptos culturales, en este caso las fallas de la lógica autosuficiente del sistema, se perciben como “loquitos”.

Así se les dio el permiso a las multinacionales para acaparar la “producción” de la base de la vida, como son las semillas. Se permitió producir venenos en cantidades alarmantes a las industrias de la química. Y hoy, con el beneplácito del sistema, los estados han abandonado su única razón de existir: velar por los intereses de los ciudadanos a los que representa. Pues lo importante y serio sigue siendo “la economía”.

(Versión corta de “Loquitos ecológicos”)im-selben-boot-570x486

Enfrentando las noticias falsas

Por Gisela Ruiseco Galvis

Ya estamos a un siglo de que Freud dejara claro que la racionalidad del ser humano es un barniz cubriendo el abismo del subconsciente. Más recientemente, experimentos neuro-psicológicos (ver por ej. a A. Damasio) han señalado que los centros emocionales son imprescindibles para la toma de decisiones. Una persona con daños en estos centros es incapaz de tomar hasta las decisiones más sencillas.

Sin embargo, somos parte de una civilización, la occidental, que es inseparable de la racionalidad como norte. Por ejemplo: se supone que escogemos racionalmente los productos que compramos y así damos forma a la “mano invisible”, proceso que debería dirigir impecablemente nuestra economía. O confiamos en que en la democracia se escoge al mejor porque podemos sopesar argumentos y elegir racionalmente. Flacos fundamentos… ahora asistimos globalmente al triunfo de aquellos que logran manipular con emociones, no a los que tienen soluciones. Jugar con las emociones y con chivos expiatorios, aunque no es novedad en la política, pareciera haberse institucionalizado.

Como ejemplo, vamos a Austria, la patria de Freud, donde hace poco se ha elegido un gobierno racista después de una campaña basada en cantidades alarmantes de noticias falsas, de producción de miedo y odio. En los EEUU gobierna otro nefasto ejemplo. Y Colombia no se queda al margen, como claramente quedó expuesto en la campaña del “no” que se basó explícitamente en provocar que la gente “votara berraca”. Interesante también como en esta campaña se juntaron el saber de la manipulación comercial, o marketing, y la manipulación política. Freud saluda.

¿Que hacer? Destapar mentiras y apelar al raciocinio pueden no dar resultado. Pero valga como inspiración: en Inglaterra la campaña “Stop funding hate” (“Deja de financiar el odio”), está obligando a empresas a dejar de hacer publicidad en periódicos con comprobada estrategia de noticias falsas y excesos racistas. No podemos apelar a la racionalidad de los votantes, pero ¡si a las billeteras de las corporaciones!

Link: https://stopfundinghate.org.uk/

Publicado en Vanguardia Liberal enero 27, 2018

Orgánico … ¿o criollo?

Publicado el sábado 20 de enero en Vanguardia Liberal

Parece una moda: la comida “orgánica”. Una moda llegada del extranjero y solo accesible a pocos bolsillos. Se trata de productos sin agrotóxicos provenientes de pequeños agricultores y de cercanía. Pero un momento … ¿no recuerdan estas características a las de los alimentos llamados “criollos”? Resulta que en países industrializados, con una agroindustria omnipresente, prácticamente no existe el equivalente a “criollo”. Allí lo orgánico como novedad en su momento necesitaba rotulación acorde. Y estas rotulaciones nos llegan y encajan como pueden en nuestra propia realidad. Desde el extranjero se redefine algo muy parecido a “lo criollo” como algo especial, saludable y hasta chic.

“No creo en eso” o “Cosas raras que se inventan en los países ricos”, dirán algunos. Y sin embargo, la cosa rara que se inventaron los países enriquecidos es la agricultura industrial basada en agroquímicos: alimentos con a veces alarmantes grados de contaminación, con pérdida de nutrientes, que dejan tras de sí una estela de destrucción ambiental en su producción y distribución, amén de la ineficiencia energética de su producción basada en combustibles fósiles (ver por ej. los análisis de Joan M. Alier). Productos como el huevo o el pollo orgánico en cambio, esos se parecen mucho mas a los de toda la vida (al igual que su costo justo). Pero dejamos de creer en lo criollo, para creer en las bellezas perfectas que nos venden en el supermercado, lamentablemente sin etiqueta adicional que indique la cantidad de agroquímicos que llevan adosados.

Imaginamos lo “criollo” como destinado a dejar de existir, junto con el campesinado que lo produce, cuando llegue el improbable momento de ser un país “desarrollado”. Sería hora de entender que este campesinado, lejos de representar atraso, es portador de una reserva de saberes que ya se están teniendo en cuenta en investigaciones agroecológicas (ver por ejemplo Clara I. Nicholls o Victor M. Toledo). Pues efectivamente parece posible inventarnos una agricultura que alimente al mundo sin destrozarlo en el intento.

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Mercado campesino de Acuarela, Los Santos, Santander, Colombia

¡Que tristeza, Cataluña!

Publicado en Vanguardia Liberal, Página de Opinión, Octubre 14, 2017

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No tinc por, no tengo miedo, era la consigna después del ataque a las Ramblas en Barcelona. Ahora sí habrá miedo, a merced de un gobierno español que no entiende que los golpes afianzan las ideas. Nos ha dejado atónitos la violencia con la que respondió el Estado al último referendum, que hubiera podido ser un sencillo ejercicio democrático después de años de vanos intentos de negociar. Se le podría hacer un monumento a Rajoy como importante propulsor del independentismo. Pues la mejor táctica para exacerbar los nacionalismos es “construir” un enemigo perfectamente malvado y un “nosotros” malherido.

Pero Rajoy no es el único responsable de la espiral desbocada que vivimos. Vivo en Barcelona desde hace más de diez años y puedo decir que las reivindicaciones catalanas acompañan el día a día. Nunca sentí un nacionalismo excluyente, siempre he sentido a Cataluña tolerante y abierta. Pero algo cambió al acercarse el último referendum. Algunos empezamos a percibir, como lo dijo Joan Manuel Serrat, que los que no apoyaban al 100% la moción del govern catalán eran vistos como disidentes. Así, mejor callar si se opinaba que el cortoplacismo de Puigdemont pudiera estar llevándonos a un limbo sangriento. O que detrás de la multiplicación de banderas pudiera haber manipuladores sacando partido. Se nos rodeó con propaganda pro-independentista y los del “no”, que estarían cercanos al 50% de la población, parecieron desaparecer. Y me quedó el sabor desagradable de que desde el govern se han aprovechado de la gente. Varias veces escuché que, ante los muchos problemas sociales o económicos del presente, con candidez te dicen: “Ya verás, cuando seamos independientes todo se solucionará”.

También está la sensata Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, y el movimiento “Hablamos?” que intentan introducir voluntad de diálogo. Rajoy y los suyos siguen empecinados en reprimir, rezumando un no desmontado franquismo. Queda la esperanza de que la cordura se abra paso.

¿Y si fuéramos uno de los “desplazados”?

desplazados77633fab_GenericNos lo tendríamos que imaginar, pues otra historia estaríamos contando si los grandes medios en Colombia hubieran publicado solo una millonésima parte de de las experiencias de los “desplazados” . Seguramente la sensibilidad de muchos colombianos sí se volcaría a ayudar a estas personas. Pero lamentablemente no, toca imaginárselo. Toca porque con mucha tristeza solo vemos que se difunde pánico por una posible reforma agraria de corte comunista (¡…por favor!) o castro-chavista, según perversa y muy febril imaginación del líder de derechas con todas las herramientas de la post-verdad a su servicio, como no.

Entonces a imaginar o a acudir a medios alternativos. Imaginemos que estamos en nuestra casa de alguna hermosísima vereda en Colombia. Nos llegan amenazas de que tenemos que irnos, o nos coje una balacera, o simplemente entran grupos armados a echarnos con violencia, o masacran al pueblo entero y logramos escapar. Tenemos que dejar nuestra casa y todo lo que poseemos… y enfilar a alguna ciudad para ver si podemos sobrevivir con nuestras familias. Si a mi me pasara esto seguramente lo primero que pensaría sería en acudir a alguna autoridad a que se solucione tan escandalosa injusticia. Pero la autoridad sospecharía de mi, podría ser colaboradora de la guerrilla, o esa misma autoridad podría estar aliada con los paramilitares (1).  Nadie ayudaría y sin remedio me quedaría sin nada, con un dolor inmenso si perdí a algún familiar en el proceso y una rabia gigantezca por tanta injusticia…

¿Porqué tantas personas en el país no se logran conmover ante la magnitud del desplazamiento forzado y la injusticia que representa? Porqué se vuelcan tantos, liderados por el máximo creador de pánico y odio, si, a hablar de los peligros de las reformas, sin pensar que es absolutamente necesario hacer reformas de fondo para por fin empezar a introducir un poco de justicia y reparación? ¿Se imaginan que todo está bien y que hay que mantener el país tal como está, después de 50 años de guerra? ¿Que no habrá costos ni que hay que renunciar a privilegios? ¿O estarán esperando a un Marshal Plan que venga del cielo? Ah si: la célebre frase “la economía está bien pero el país está mal”, y así podríamos seguir indefinidamente… ¿les parece? Querida burguesía, es el momento de reformas, con un equipo en el gobierno que representa al neoliberalismo y a las élites más rancias pero intentando arreglar la situación tan escandalosa en la que queda Colombia en el post-conflicto. ¡Que más quieren… ! ¿No será posible dejar que lo intenten?

(1) Esta situación está muy bien descrita, aunque tiene un contexto no campesino, en el libro de Abad Faciloince “La Oculta”.

Links:

https://www.icrc.org/spa/resources/documents/misc/colombia_testimonios_2004.htm

http://www.centrodememoriahistorica.gov.co/micrositios/informeGeneral/capitulo5.html

http://www.elpais.com.co/colombia/es-el-pais-con-mayor-desplazamiento-forzado-en-el-mundo-onu.html

Documental “No hubo tiempo para la tristeza”: https://www.youtube.com/watch?v=das2Pipwp2w

Foto de Semana.

¿Castro-chavismo o sentido común?

Después de haber sufrido la guerra civil más larga de Latinoamérica no es sorprendente que Colombia tenga una situación post-conflicto gravísima.  Las estadísticas dicen que es el país con más refugiados internos del mundo. “En el caso de desplazados internos, Colombia encabeza la penosa lista con 6,9 millones de casos” (1),  más que en Siria e Iraq. Además según el Informe de Desarrollo Humano del PNUD (2011): “Colombia registra una de las más altas desigualdades en la propiedad rural en América Latina y el mundo” (2).  Los conflictos centenarios, la misma guerra, han girado alrededor de la tenencia de tierra y hoy se viven los resultados. Todo esto son dolorosos superlativos, y la conclusión más obvia debería ser que hay que aliviar estas situaciones- la de los refugiados: campesinos sacados de sus tierras, y la de la tenencia de tierras. Afirma Simon Ticehurst, director de Oxfam en América Latina y el Caribe “No es posible combatir la desigualdad en América Latina sin abordar las diferencias abismales en el reparto de la tierra, que siguen provocando conflictos sociales y ambientales y una persecución cada vez mayor contra los defensores de las comunidades y el campesinado” (3). Esto se está viviendo al pié de la letra en Colombia. Cualquiera diría entonces que no hay discusión respecto a la necesidad de hacer reformas profundas en la tenencia de tierras; que la mil veces aplazada reforma agraria es tema de sentido común. Le puede doler a muchos terratenientes beneficiarios de la injusticia histórica, esa que viene desde la época de la colonia. Y también a otros más que se han beneficiado de recientes apropiaciones, como ahora suena en los medios…

Y sin embargo, si lográramos ignorar al Furibundo y su producción constante de miedos y odios, ¿no sería simple y llana justicia con tantos colombianos aceptar hacer un esfuerzo y empezar a permitir un cambio? No se trata de castrochavismo ni de comunismo, se trata de reformas que tuvieron que suceder hace muchísmo tiempo.

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Foto de Semana (4)

  1. http://www.elpais.com.co/colombia/es-el-pais-con-mayor-desplazamiento-forzado-en-el-mundo-onu.html
  2. http://ceelat.org/mapas/tag/gini-de-tierras/
  3. http://www.oxfamintermon.org/es/sala-de-prensa/nota-de-prensa/mas-del-50-de-tierra-productiva-de-america-latina-esta-en-manos-de-gra
  4.  http://www.semana.com/nacion/articulo/paro-agrario-2016-campesinos-e-indigenas-protestan/475748

Desmenuzando verdades alternativas: La inmigración y los chicles

Circula un video muy pedagógico y aparentemente razonable sobre la inmigración y la pobreza mundial. Un señor Beck ilustra con chicles las cifras de inmigrantes y también de los habitantes de países empobrecidos. Al principio parece interesante, solo cuando me doy cuenta de que está hablando de la futilidad de la inmigración (¡legal!), me doy cuenta de que lo que estoy viendo proviene del mundo de las ideas de extrema derecha que triunfa hoy: está defendiendo la idea de la pureza de una identidad y alimentando indirectamente todos los prejuicios contra inmigrantes que ya circulan. Me parece importante que refutemos estas ideas y expongamos lo que están haciendo y el peligro que conllevan para la convivencia en el planeta. Aquí está el Video

Podemos resumir la argumentación así: ‘Como la inmigración (legal) no está ayudando a mitigar la pobreza mundial entonces hay que parar esta inmigración. Más bien habría que enviar ayuda a los países pobres’. El señor parece un humanista embarcado en discutir la solución a la pobreza mundial. Convence. Pero es tenebrosa su conclusión.

Vamos por partes … Beck basa su conclusión en un enunciado base: ‘el fenómeno de la inmigración es (o quiere ser) una ayuda a países empobrecidos’. La argumentación se basa en un “algunos dicen”, y en un momento dice que “las élites nos están diciendo esto” (…). Si reflexionamos acerca de este enunciado, vemos que no tiene ningún fundamento: el norte global aunque si acepta inmigrantes como ayuda humanitaria, de ninguna manera estaría intentando mitigar la pobreza mundial aceptándolos. Es más, los inmigrantes económicos tienen mucha menos aceptación que los refugiados políticos, aunque en una época si fueron buscados para trabajar. Por ejemplo, en Alemania en los años 70 se buscaba gente que entrara al país a trabajar, se les decía “Gastarbeiter” (Trabajadores invitados). Pero no, no entraban como parte de una política de ayuda humanitaria.

Tenemos entonces que la conclusión a la que llega Beck: que no hay que dejar entrar más inmigrantes legales, tiene una falacia como base de su argumento tan ilustrativo. Desde este enunciado falaz parte Beck para hacer su demostración con los chicles y concluir: Como la emigración no sirve para lo que debería servir, las personas se deben quedar en sus respectivos países y no emigrar. Esta solución queda sobre la mesa como racionalmente fundamentada, ¡solo al mirar en detalle su argumentación nos podemos dar cuenta de que no tiene coherencia!

Y preguntamos: ¿Porqué será que los antepasados de este señor y de la gran mayoría de sus compatriotas no se quedaron en sus respectivos países? Algunos por ejemplo, sufrirían la gran hambruna irlandesa de mediados del siglo XIX cuando emigraron millones a los EEUU. Pues tendían que haberse quedado ahí y esperado ayuda de alguien, según ha argumentado Beck. Que se sostenga esto desde una nación que ha construido su identidad nacional sobre el ser un melting pot, es grave. Tal vez este señor esté traicionando todos los valores fundacionales de su nación, esa que tanto parece defender (el video se reproduce en una página llamada “Movimiento identitario”).

Importante diferenciar que el señor Beck no está hablando de las razones para inmigrar en si sino de las razones para dejar entrar a los inmigrantes o no. Las razones para inmigrar son convenientemente invisibilizadas en la argumentación. Beck está obviando discutir la complejidad de estas causas, por ejemplo las guerras causadas por su mismo país o el ejercito de trabajadores de reserva y mal pagos que necesita la economía de hoy para funcionar. También se está olvidando de que vivimos en la era de la globalización, y el mandato de ‘cada cual en su país’ también tendría que abarcar a las multinacionales y los mercados financieros, para ser consecuentes … esto tal vez le gustaría menos a los identitarios.
Beck concluye en su argumentación que hay que ayudar a las personas “allí”. Se trata de la gran falacia desarrollista: parece que genialmente el señor se estuviera inventando la ayuda al desarrollo. La misma de éxito improbable que existe desde la invención del tercer mundo (1). No se pregunta el porqué “allá” están empobrecidos: Hoy entra “ayuda al desarrollo”, y sale mucho mas en forma de diferentes brutalidades del capitalismo actual como por ejemplo las leyes de comercio tipo embudo: tu obedeces al libre comercio, nosotros si subsidiamos. ¿Sorprende que haya inmigración? Según la ley de demanda y oferta es lo normal- que las personas salgan a buscar oportunidades. Y las encuentran… por ejemplo el sistema de agricultura en Europa y también en el rico país del melting pot está apoyado en migrantes ultra-flexibles gracias a su no-regularización…

La estrategia de Beck de parecer que está preocupado por la pobreza mundial es muy convincente y diferente a los más clásicos argumentos ant-inmigración que circulan. Es peligrosa su forma de argumentar pues su disfraz de oveja engaña a muchos. Solo con la tan contundente conclusión de cerrar las puertas a toda inmigración se nota cual es su interés en la charla, y cual su ideología. Y su desprecio por esos Otros pobres queda claro con el violento derramamiento de bolas: el desbordamiento de la pobreza mundial. Deja el sabor de que ese Otro pobre no solo sería insalvable sino deficiente, pues continúa reproduciendo su pobreza.

(Hay mucho más para decir pero aquí se queda por ahora…)

  1. Ver por ej. Artura Escobar.

El conjuro del miedo

Se me encoge todo de horror y tristeza, igual que cada vez que oigo estos argumentos: “¿Como es que Europa deja entrar a todos esos árabes, que son un peligro para la seguridad, que llevan ya generaciones sin querer integrarse…”? Esta vez concretamente no oigo esta frase en Europa sino al otro lado del Atlántico. La frase que juzga sobre un gigantesco grupo humano sin flaquear, que cree que lo sabe todo sobre “ellos” sin dudarlo, o sea: que no sabe que no sabe. Esta vez no se me salta el temperamento, no es el momento, sino que intento suavizar y razonar: No es que no hayan querido integrarse, solo se puede integrar el que se puede sentir ‘parte de’ y no tiene que estar dudando de su identidad permanentemente – esto lo entendí por experiencia propia en Austria trabajando con inmigrantes marginalizadas. 1

Poco antes en esta misma conversación habíamos estado hablando de Colombia, y me topé de frente con la idea de que este país, ahora en manos de firmes y rancios neoliberales (igual que en los últimos 20 a 30 años) va para una dictadura ‘a la Venezuela’ (y de una vez se echó a Ecuador en el mismo saco). Que ya el presidente está alejándose peligrosamente de instituciones democráticas.  Reconozco el conjuro de miedo fabricado meticulosamente durante décadas por el conocido ex-presidente y hacendado paisa que inventó formulas geniales como el aquí aludido peligro del “castrochavismo”. Sigo sin poder entender, siempre sorprendida, que personas educadas puedan creerse la patraña y de verdad situar al presidente Santos al lado izquierdo del espectro político. Genial: en Colombia para muchos sectores se hizo creíble que el ex-presidente de derechas es ‘la oposición’ al presidente, en realidad de derechas.  El paramilitarismo en estos momentos mata, uno tras otro, a líderes sociales. Esto no es tema de conversación en los círculos del miedo conjurado por Uribe. Era uno de los principales problemas para que la paz ‘de Santos’ fuera una verdadera paz, pero la supuesta oposición desvió la atención al ‘peligro del castrochavismo’. Y así estamos. Pero ese es otro tema.

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Me vi ayer la película sobre el papa Bergoglio. Trata el horror de la dictadura argentina: la tortura, los muertos, la impotencia. ¿Como es posible que seres humanos hagan esto, que planeen el horror, que torturen y maten como parte de su trabajo? El cómo entender esa sociedad que lo acepta es tal vez más fácil: la ignorancia, y sobretodo, el miedo. En esa época, el comunismo (bueno, en Colombia todavía) era el gran peligro y se combatía matando a los portadores de la peligrosa ideología. Ese miedo es capaz de hacer aceptable lo más aborrecible, de permitir que las personas más siniestras tomen las riendas.

En la película argentina se ve esta actitud: hay que mantener la seguridad ante todo. Igual que hoy.  Hay un imaginario con personas ‘malas’, como los más cándidos ‘a la Trump’ lo expresarían de manera infantil pero muy al grano. El miedo pone a ese grupo desconocido y peligroso al otro lado de un ‘nosotros’. Pueden ser “los árabes”, “los judíos”, “los comunistas”, “el castrochavismo”, etc. Al ponerlos al otro lado pierden su humanidad y ya se pueden torturar y matar. Lo importante es no tener mucho contacto con el grupo para poder aplicarle todos los prejuicios que vengan al caso, y alejarlos lo más posible del ‘nosotros’. La fantasía del peligro, la amenaza y la maldad del otro se puede volver un fantasma gigantesco, y politizar al más ignorante e indiferente. Personas antes apolíticas, y por lo tanto también poco instruidas en el tema, de un momento a otro se vuelven fUribundos portadores de miedo. Un miedo, siempre a un desconocido, que puede llevar al conjurador al triunfo. Y muchos alrededor del globo han aprendido como conjurarlo a las mil maravillas.

Ya en otra parte he mencionado el caso de un alcalde austríaco del pueblo de Traiskirchen que se encarga de mantener los miedos al mínimo… poniendo a los potenciales portadores de miedo en contacto con ese “Otro” para que se conozcan y puedan hablar de sus problemas de convivencia, y buscar soluciones. Pues nadie dijo que no iba a haber conflictos, ni parece que estemos en este planeta para no tener problemas de convivencia. El contacto es el que destruye el miedo, pues ahí nos podemos dar cuenta de que no somos tan diferentes.  Todos somos posibles receptores de fantasmas de miedo pero también podemos por lo menos volvernos conscientes de su mecanismo.

  1. Un video, muy fuerte, acerca de la integración o no del inmigrante en Europa: https://www.youtube.com/watch?v=e7mqfmZS5xM
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