Prioridades

Publicado en Vanguardia Liberal el 21.7.2018

Estamos embarcados en la destrucción de nuestro planeta como lo conocemos y como nos ha dado la vida. Aunque muchas veces nos topamos con esta información cruda y nos alarmamos seriamente, seguimos con nuestros diarios quehaceres, como el fumador que sabe del riesgo que corre pero sigue fumando. (Si todavía no nos hemos alarmado seriamente, es recomendable ver la serie “Planeta en peligro” –protagonizan Schwarzenegger y otras estrellas –).

Como en tantas otras partes, en Colombia se votó por el continuismo del sistema que nos trajo a este punto. Estamos en una coyuntura parecida a la de los EE.UU. cuando ganó Trump. La tarea, igual que allí, será demandar cambios. Es un momento clave en el que hay que tomar medidas para implementar energías sostenibles (no es momento del ‘fracking’ ni aunque fuera un método de extracción limpia), fomentar la agricultura familiar y ecológica y el cuidado de los suelos (¡no hay ni habrá una buena manera de aplicar glifosato!), proteger el agua y la biodiversidad, reducir el uso de plásticos, y mitigar los efectos del cambio climático. La permisividad con el extractivismo –parece un espejismo de la colonia– no es el camino.

En el país hay personas que están aguantando en primera línea de lucha, emprendedores del cambio necesario para todos. Deberían ser nuestros héroes, y es incumbencia de todos movernos para garantizar sus vidas, porque somos un país absurdo en el que ser líder en la defensa medioambiental significa jugarse la vida. Prioridad número uno debería ser cuidar a los que cuidan la Tierra, a los defensores medioambientales y a los campesinos, que son los que nos alimentan.

Es momento de empezar a trabajar por las alternativas a este sistema que desde hace algunos años se están forjando en centros académicos y en resistencias de base. En las próximas columnas quiero aproximarme a estos puntos de vista que cuestionan nuestras certezas, que pronto, seguramente, serán la única opción, aunque al siguiente gobernante le resulte a contrapelo.

http://www.vanguardia.com/opinion/columnistas/gisela-ruiseco-galvis/439562-prioridades

 

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Cultiva miedo y cosecharás violencia

Publicado en Vanguardia Liberal el 14.7.2018

En muchos países de Europa se ha normalizado un discurso racista y xenófobo que hace años era impensable. Partidos de extrema derecha, por medio de mentiras y tergiversaciones, unen al “pueblo” contra el chivo expiatorio de turno: antes, los judíos, hoy, los extranjeros.

En 2015, con motivo de la conmemoración de la liberación del campo de concentración de Mauthausen, en su discurso, la escritora Christine Nöstlinger reflexionaba:

El racismo de hoy rechaza todo lo extraño, entiende a la propia población como peligrando por una ‘extranjerización’, sospecha que se está prefiriendo a los extranjeros sobre ellos, opina en todo caso que ‘quieren vivir de nosotros, nos quieren quitar algo!’.

Quien así piensa y también así habla con sus afines, puede que no sea el mismo que hace pintadas racistas en las paredes, o que tumba lápidas judías, que insulta a las mujeres que visten velo, da una paliza a una persona negra o le prende fuego a un hogar de asilados. Pero sí es el que les da seguridad a estos de estar actuando en su interés. Estas personas son el caldo de cultivo en el que crece la violencia.

Ese caldo de cultivo que normaliza el miedo/odio está en auge en todo el mundo, trazando una línea que divide a la población entre un nosotros y un ellos. En Colombia también. Llevamos meses, años, sumergidos en discursos que demonizan toda postura crítica.

Hoy nos enfrentamos a una matanza de líderes sociales, que en su mayoría trabajaba en temas cercanos al proceso de paz1. En momentos en que es inminente que el uribismo forme el nuevo gobierno es muy importante recalcar el apoyo a estos líderes y su trabajo, dejar de lado el discurso que sospecha de ellos, pues, siguiendo lo que plantea el potente mensaje de Nöstlinger, los asesinos se pueden sentir validados. Es terrible tener que decirlo, pero es indispensable un rechazo sin matices a estos crímenes.

1 Informe CODHES, CNC

 

Ideologías invisibles

¿Cómo podríamos pensar un centro ideológico? Puede ser como el lugar en el que a diferentes sectores de la sociedad se les concede una parte de razón. Es básico partir de que en toda sociedad habrá intereses e ideologías distintas y también encontradas.

En el libro del presidente electo Duque se lee: “Se trata de avanzar, de ir hacia adelante, y no de caer en esas falsas dicotomías que polarizan”. En otra ocasión, durante una visita a Washington, dijo: “Les estamos presentando un programa a los colombianos que es básicamente de centro, no queremos a Colombia entre la derecha o la izquierda, debemos dejar atrás esos debates …”. Esa pretensión de Duque de dejar atrás ideologías implica que solo hay una manera de avanzar, y esto, lamentablemente, nos remite a una ideología única, lejos del centro.

Dice Naomi Klein: “El gran triunfo del neoliberalismo ha sido convencernos de que no hay alternativa”. Parece lo natural. Es difícil ver desde una posición de poder (de raza, sexo, estatus…) que hay otras posiciones. Este tema está plasmado en el título de una obra de Simone de Beauvoir: “El segundo sexo”. Se es segundo porque el “primero” es la norma; las reivindicaciones del “segundo” suenan a necedad, debe hacer el doble de ruido para que se le entienda cuál es el problema. Tuvieron y tienen que hacer ruido las mujeres y tantos otros.

Colombia, país herido profundamente, tardará generaciones en sanar. Las urnas han desmentido a sectores acomodados en su burbuja de ideología única: hubo oposición de verdad. La “segunda” Colombia emitió un grito terapéutico.

El “adelante” de Duque, según la ideología que representa, será más de lo que tiene al planeta al borde del abismo. Señor Duque, hay muchas opiniones sobre cómo ir hacia adelante. No es el momento de una unidad que invisibiliza, un “dejemos atrás esos debates”. ¡Es hora de dialogar, de poder defender la variedad de posiciones, de mostrar salud democrática!

Publicado en Vanguardia Liberal, Sábado 30 de junio, 2018

 

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