Medicalización de la crianza

Por Gisela Ruiseco

Noviembre 2013

A finales de edad media, a las mujeres se les empieza a despojar de ámbitos en los que ellas tenían una autoridad afianzada. Las expertas hierbateras, curanderas, mujeres sabias, se convierten poco a poco en brujas peligrosas. Y al extenderse la educación universitaria que excluía a las mujeres (s. XIII) los hombres empiezan a monopolizar el saber, alejándose de la experiencia femenina y sus saberes propios, excluyéndola. Se da así uno de los pasos que constituirán nuestra medicina moderna occidental.

Pasemos a nuestros tiempos. La medicina occidental actual, basada en un paradigma mecanicista que se olvida de la persona, es hegemónica en el mundo entero. No se niega que tiene muchos aciertos pero ha olvidado su carácter parcial y culturalmente contingente y por lo tanto sufre de falta de humildad. La medicina ha invadido terrenos que en realidad no le tendrían que corresponder directamente: Ámbitos como el de la muerte, las etapas de la vida, las desviaciones de la norma, o, a lo que vamos: la crianza.

Hoy, una madre primeriza ya no se empapa del saber de su entorno, pues probablemente no le ha tocado ayudar a criar a sus hermanitos o familiares, como sucede en muchas culturas, sino que se siente insegura y absolutamente ignorante. Se siente tan ignorante que ya no puede oír el poco instinto que nos queda a los humanos. Además está segura de que la ciencia medicinal todo lo sabe mejor. Si le dicen, como hace décadas ocurría por regla general y hoy todavía se da, que los horarios de comida son estrictos y que “si el bebé llora, no hay que atenderlo” pues ella (y él, agreguemos al padre) obedece. Aunque todo en el cuerpo de la madre le reclame correr a alzarlo y aunque el bebé insista. Y millones de años de evolución que este bebé personifica, esa perfección de un llanto insoportable y potente que nos llama a calmarle alguna incomodidad o su hambre, se van al traste. El llanto, único modo de comunicarse del bebé, se ignora, con la seguridad absoluta de que se está haciendo lo correcto. Pues el médico dijo…

Lo curioso de nuestra confianza en una autoridad científica, considerada el súmmum de la racionalidad, es que no tiene mucho de racional. Lo que se cree en un momento es revisado al cabo de unos años, correspondiendo directamente con la definición de la ciencia: un saber siempre está ahí para ser revisado. O sea, por definición nunca nos puede dar seguridad. Pero, como los seres humanos pareciera que necesitamos certezas, pues hacemos del saber científico una seguridad. Y le creemos todo aunque solo hay que mirar unos años para atrás, en prácticamente todas las disciplinas científicas, para darnos cuenta que lo que se creía hace unos años como verdad absoluta está totalmente revisado. En algunos casos, y volviendo a la medicina, se ha revisado por los estragos que ha causado. Pero esto no lo tenemos en cuenta. Y si el médico dijo… así mismo se hace.

Links interesantes:

http://www.gallowglass.org/jadwiga/herbs/WomenMed.html

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1694293/

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=119603

http://unatramasintejer.blogspot.com/2011/02/medicina-moderna-occidental-y-medicina.html

Anuncios
Deja un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: